Consultoría para padres. En diferentes momentos, cuando somos padres, nos sentimos preocupados por el comportamiento o actuación de nuestros hijos en diferentes etapas de su vida. Disponer de información que nos ayude y nos oriente sobre el desarrollo del niño, nos permitirá poder participar activamente en su desarrollo normal y detectar a tiempo cualquier alteración para poder intervenir lo antes posible.
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viernes, 21 de marzo de 2014
miércoles, 4 de diciembre de 2013
¿CÓMO ELEGIR EL JARDÍN DE INFANTES PARA MI HIJO?
Cuál
es la función del jardín? ¿Cuándo mi hijo debe comenzar el jardín de infantes?
¿Qué tener en cuenta al elegirlo?
Al
jardín de infantes concurren niños pequeños que provienen de diferentes
familias. Y no todas las familias son iguales. Familias clásicas, madres que crían a su hijo solas, familias con muchos hijos,
padres separados, madres que no cuentan con ayuda familiar, parejas con hijos
con capacidades diferentes, etc. Todos estos modelos de familia concurren y coexisten en “el jardín”.
Cada papá y cada mamá, eligen el jardín a partir de sentir y establecer un buen
vínculo con la directora, la institución y la maestra de su hijo, depositando
la confianza en cada uno de ellos. Esta decisión tan trascendente no está separada de la propia historia que
traemos como personas, recuerdos y relatos acerca de ella, como así todo un
sistema de creencias acerca de lo “bueno y lo malo” de mandar a un hijo al jardín a determinada edad. Todo se entremezcla y entra en juego a la hora de la gran elección.
¿Cuál
es la función del jardín?
A través del jardín maternal y el de infantes ingresará a un mundo social más
allá de las 4 paredes de casa, que hasta ahora lo contuvieron y se le abrirá un
mundo diferente. Este gran cambio, produce un poco de nervios, ansiedad, temor y algunas
resistencias. Y cuando los chicos perciben que dudamos, dudan ellos también.
A veces, por cuestiones laborales, no podemos elegir un jardín y se nos impone
un único posible. En ese caso en el intercambio, deberemos fijar acuerdos y
prioridades para asegurarnos que cubren la mayoría de nuestras expectativas y conversarlo
previo a dejar a nuestro hijo ahí.
Hay que tener en cuenta que este proceso es lento y lleva su tiempo. Será un
espacio donde conoceremos niños que luego serán sus amigos, conoceremos padres
y madres, quienes serán nuestros compañeros de ruta. Y nuestro hijo se
vinculará con sus compañeritos a través de caricias, pellizcones, gestos y
palabras. Y a medida que crezca y con el tiempo en el intercambio social, irá
adquiriendo pautas y normas de la cultura en la que se encuentra inmerso. Somos seres sociales y a partir de este nuevo espacio conocerá otros estilos,
otros modelos diferentes a mamá o papá.
¿Cuándo
comenzar el jardín?
No hay un momento ideal para comenzar. Según la historia de cada familia y sus
posibilidades, sus deseos y necesidades, harán ingresar a sus niños en el
momento elegido a este nuevo mundo. Lo importante es que si la decisión está tomada, con todos los recaudos
necesarios, sea vivida con tranquilidad y alegría. Algunos comenzaran de bebés otros a los 2 a los 3 o a los 4 años. Las experiencias no serán ni mejores ni peores. Sino diferentes.
·
Guiarse fundamentalmente por la intuición personal
de cada mamá y de cada papá.
·
Garantizarse que el jardín sea un lugar seguro,
organizado, cálido y con personal capacitado para trabajar con niños pequeños.
·
Observar si hay intención por parte de la
institución de generar un vínculo estrecho con los padres. Y no dejarlos
afuera.
El
Jardín de infantes, no sustituye a la familia sino que la complementa, por eso
se debe trabajar en equipo para que esta experiencia funcione.
Esto favorecerá el trabajo sobre el rol de padres y un apoyo mutuo en esta
etapa temprana de crecimiento y aprendizaje para todos.
Artículo publicado en www.planetamamá.com.ar
domingo, 22 de septiembre de 2013
La creatividad en los niños
La creatividad innata de los niños es un tesoro que los adultos
deben saber potenciar o, al menos, no reprimir.
La creatividad es una cualidad innata, que durante la infancia es
muy delicada, pudiéndose desaprovechar gran parte de su potencial. Por fortuna,
también resulta sencillo estimularla dentro del ámbito familiar, dándole además
una oportunidad a los padres de compartir un tiempo con sus hijos mientras
redescubren su propia creatividad.
Consejos para no
reprimir la creatividad infantil
Algunas actitudes de los padres pueden ser contraproducentes y
llegar incluso a reprimir la creatividad infantil. Hay que estar atentos para:
· Guardar cierta distancia.- Si el niño nos manifiesta sus dudas
las respuestas sólo deben guiarle a otras posibilidades, sin ofrecerle
soluciones de adulto.
· No competir.- En las actividades o juegos donde está implícita
la creatividad hay que evitar cualquier intención competitiva.
· Escuchar.- El niño siente perfectamente cuándo se le escucha con
atención; esta actitud le hace sentirse más seguro y dispuesto a compartir.
· No elaborar juicios.- Si el niño expresa insatisfacción ante su
propuesta, hay que animarle a transformarla partiendo de los aspectos que le
gustan, alejándole del deseo de perfección que le impide disfrutar con
libertad.
· Respetar el tiempo del niño.- Implica tener paciencia, sobre
todo cuando el niño trata de crear su respuesta.
· Transmitir confianza.- El niño busca el apoyo de los adultos.
Una sola palabra de ánimo, una caricia, pueden darle la seguridad que necesita.
Propuestas para desarrollar la
creatividad
Cuando miramos la vida con ojos nuevos cada instante o cada
actividad encierra un potencial de creatividad y diversión. Los niños tienen
una gran capacidad para aprovecharlo.
· Una caminata puede resultar creativamente divertida si
proponemos diferentes maneras de caminar. Puede comenzar el adulto con pasos
mecanizados como un robot, el niño le imita por un momento y luego le tocará a
él proponer otra forma de desplazarse.
· Los niños sienten gran atracción por los animales. Invitarles a
crear animales fantásticos les permite entretenerse con su imaginación. Pueden
comenzar observando dibujos o fotos de animales, incluso utilizar revistas o
fotocopias para recortar y «construir» sus animales fantásticos. La idea es
seleccionar partes de diferentes animales para formar un nuevo animal… Al final
le pedimos que le ponga nombre y nos diga qué tipo de animal es, qué come, cómo
duerme, cómo se relaciona con otros animales...
· Las vacaciones y paseos en la naturaleza son una buena
oportunidad para la creación a partir del entorno. Comenzaremos por estimular
el espíritu de exploración yendo en búsqueda de pequeñas formas naturales u
objetos fáciles de coger, como piedras, caracolas, ramitas secas... Podemos
hacer de ayudantes del pequeño explorador, sin ánimo de controlar, sólo para
evitar peligros. Una vez que tenga su colección, le animamos a contarnos algo
sencillo de cada cosa: cómo llegó la caracola a esta playa, cómo se cayó esta
hoja (o rama) del árbol...
· A la mayoría de los niños les encanta colaborar en las tareas de
los adultos. Permitirles que participen en el momento de servir la comida invitando
a los pequeños a diseñar los alimentos en cada plato resulta más creativo de lo
que parece.
· Generalmente la casa se diseña y decora al gusto de los adultos,
pero también puede tenerse en cuenta el gusto de los pequeños. Seguro que no
resultará tan caótico dejarles colocar algunos detalles decorativos a su gusto.
Artículo elaborado por María
Eugenia Manrique y cedido por la revista CuerpoMente y
publicado en www.neuronilla.com
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